Raquel vive en Yumbo y como los sábados no trabaja arregla la casa para descansar el domingo. Un sábado cuando estaba haciendo oficio llegó su novio para pedirle un favor. Cuando el tipo vio que la zorra estaba en una camiseta se acordó de cuando tienen sexo y decidió entrar. Al novio de Raquel le dieron tantas ganas de follar que llevo a la puta hasta el mueble y allí la empezó penetrar. La parejita se fue calentando tanto con cada penetración que el tipo empezó a mover a Raquel para cambiar de posición y seguirle metiendo la verga.

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